jueves, 19 de agosto de 2021

Desmantelada la hermosa historia de los dioses, decepcionados de la pulsión destructiva de los hombres, somos huérfanos en la ciudad, nómadas en el desierto, náufragos en la soledad del universo. Ninguna de esas certidumbres, sin embargo, impide a los mejores sonreír cada mañana al sol, recibir con alegría los dones de la vida. Quizá sólo la falta de certezas permite esa maravillosa ligereza. Vivir, superado el pánico, con la inocencia siempre activa y llena de asombro de los niños.