jueves, 29 de septiembre de 2016

En el jardín de la soledad, la reflexión confirma todas las sospechas que nos asaltan cuando estamos rodeados de gente: en efecto, no hay nadie.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Lo difícil no es sobrellevar las dudas que nos acompañan, como una segunda piel, a lo largo de la vida, sino aguantar al enemigo que llevamos dentro, ese que nos señala en el espejo las marcas cada día más profundas del paso del tiempo, el que hurga en nuestra mente cuando cerramos los ojos para robarnos el sueño, el que nos desanima y nos juzga duramente y nos repite, incansable, que todo esfuerzo carece de sentido. Esa parte de nosotros que conoce los pasillos de la selva como si fueran los de su propia casa. El que nos dice que nunca llegaremos al mar, que no tenemos voluntad, fuerza, talento, experiencia, ni siquiera suerte. El que se burla, el que nos pone piedras en la vía. Ese desaprensivo, ese doble perverso del que nunca nos libramos. Estamos obligados a compartir con él el tren, el vagón, el compartimento, la manta, el frío, las toses y cada palmo de terreno que le ganamos al tiempo. Cada minuto del viaje. Pero no las riendas.

martes, 27 de septiembre de 2016

No estás seguro de que el destino esté escrito, como algunos afirman. No tienes claro si caminas para darte de bruces con su rostro imperturbable o con la secreta esperanza de esquivarlo. No le des, en cualquier caso, la ventaja de temerlo.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Las causas profundas de la exaltación, como las de la quietud, son inaprehensibles. No he experimentado los síntomas que arrastran a otro a la deserción, la entrega incondicional, la parálisis, la generosidad, la sumisión, la plenitud, la decepción o el silencio de cada cual. Por eso no lo juzgo.

sábado, 24 de septiembre de 2016

viernes, 23 de septiembre de 2016

Nunca pasa nada, piensa un hombre solitario mientras una pareja rompe su relación en la mesa de al lado el mismo día que miles de personas han sido sepultadas por un terremoto en Afganistán.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

La felicidad, algunas tardes, sucede con la misma naturalidad con que el viento mueve las cortinas. El secreto está en aprender a recibirla sin cerrar las ventanas.

martes, 20 de septiembre de 2016

Hay una parte de nosotros en continua modificación. Lo incomprensible es que seamos los últimos en saberlo.

domingo, 18 de septiembre de 2016

El otoño es una mujer ensimismada. La desnudez que lentamente va ofreciendo a nuestros ojos es una invitación para que la abracemos. No llegamos a saber si la lentitud es producto del cansancio o el misterio insondable de la seducción.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Sólo en la intimidad del corazón cabe hallar respuesta a las preguntas que ni siquiera pueden hacerse con palabras.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Llegados a una edad, la verdad es que bastaría con 200 ó 300 libros bien escogidos. Leerlos una y otra vez, maravillarse con ellos, pasar las tardes en esa inmejorable compañía. Impregnarse de su sabiduría. Clásicos. Poetas. La parte menos sistemática de algunos filósofos, la más enraizada con la vida. Y que lo que uno escriba coincida con lo mejor de cada uno de los otros, aunque sea en tono menor.

jueves, 15 de septiembre de 2016

miércoles, 14 de septiembre de 2016

La alegría es un cachorro que salta inesperadamente, sin que la detenga la casi segura posibilidad de derramar el cuenco de la leche.

martes, 13 de septiembre de 2016

Si comprendiéramos que todo puede perderse de un día para otro, quizá ganáramos algo muy valioso.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Seguramente le pasa a todo el mundo. Me cruzo de tarde en tarde con un tipo que me saluda con una cordialidad que resultaría asombrosa, en estos tiempos, hasta en el encuentro fortuito con un amigo. Pero es que a este hombre no lo conozco de nada, estoy seguro de no haber compartido con él un asiento en el autobús, una charla en el café, un cursillo de informática, ni siquiera la cola de la frutería el viernes por la tarde. Aunque nunca hemos cruzado una palabra, forma parte de mi vida por derecho propio, se distingue con claridad entre los rostros de la multitud con la que me cruzo cada día. Lo sé cuando cierro los ojos y compruebo que podría dibujar sus rasgos con toda precisión. Tal vez su soledad –que imagino, sin más prueba que la expresión de su rostro, fértil y tranquila, como la mía propia– necesita ese pequeño vínculo urdido por el azar para mantener una vía de comunicación con el mundo, un atajo solitario que casi nadie conoce. Me he acostumbrado a contestar a su saludo con una sonrisa que intenta ser amable, como si yo mismo aceptara que hemos compartido un fragmento del pasado –aunque borroso– digno de memoria.

domingo, 11 de septiembre de 2016

sábado, 10 de septiembre de 2016

Un hombre espera a otro durante muchos años con infinita paciencia. Cuando llega, la puerta está entreabierta y la casa deshabitada.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Cuando se estudia la incidencia de una enfermedad sobre la población, se hace siempre hincapié en el perjuicio económico que supone para las instituciones sanitarias. No sé si la solución que se propone es abolir los hospitales o que los pacientes sean razonables y se mueran rapidito. Sin levantar sospechas.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

¿Por qué los hombres se obstinan en anhelar un futuro que no consiguen imaginar sin la pesada carga de experiencias que les han conducido siempre al dolor?

martes, 6 de septiembre de 2016

Mi corazón es un sismógrafo: registra el más mínimo temblor de todo lo que sucede a su alrededor.

lunes, 5 de septiembre de 2016

De la misma manera que el enfermo persigue la curación y no la robustez, el hombre, al final de su vida, después de haber hecho uno por uno todos los esfuerzos que estaban a su alcance, al hacer recuento de los resultados obtenidos, encuentra un poso de conformidad y no de orgullo.

domingo, 4 de septiembre de 2016

sábado, 3 de septiembre de 2016

Un hijo, al nacer, es un afluente. Deberíamos aceptar con más naturalidad que su destino es convertirse en río. Y que su cauce ya no es estrictamente el nuestro.

viernes, 2 de septiembre de 2016

No creo que la vida pueda ofrecer mayor riqueza que la posibilidad de retomar en cualquier momento una conversación cálida e inteligente.