Cada
día puede ser también el que esperabas.
viernes, 30 de septiembre de 2016
jueves, 29 de septiembre de 2016
miércoles, 28 de septiembre de 2016
Lo
difícil no es sobrellevar las dudas que nos acompañan, como una
segunda piel, a lo largo de la vida, sino aguantar al enemigo que
llevamos dentro, ese que nos señala en el espejo las marcas cada día
más profundas del paso del tiempo, el que hurga en nuestra mente
cuando cerramos los ojos para robarnos el sueño, el que nos desanima
y nos juzga duramente y nos repite, incansable, que todo esfuerzo
carece de sentido. Esa parte de nosotros que conoce los pasillos de
la selva como si fueran los de su propia casa. El que nos dice que
nunca llegaremos al mar, que no tenemos voluntad, fuerza, talento,
experiencia, ni siquiera suerte. El que se burla, el que nos pone
piedras en la vía. Ese desaprensivo, ese doble perverso del que
nunca nos libramos. Estamos obligados a compartir con él el tren, el
vagón, el compartimento, la manta, el frío, las toses y cada palmo
de terreno que le ganamos al tiempo. Cada minuto del viaje. Pero no
las riendas.
martes, 27 de septiembre de 2016
lunes, 26 de septiembre de 2016
viernes, 23 de septiembre de 2016
miércoles, 21 de septiembre de 2016
martes, 20 de septiembre de 2016
domingo, 18 de septiembre de 2016
sábado, 17 de septiembre de 2016
viernes, 16 de septiembre de 2016
Llegados
a una edad, la verdad es que bastaría con 200 ó 300 libros bien
escogidos. Leerlos una y otra vez, maravillarse con ellos, pasar las
tardes en esa inmejorable compañía. Impregnarse de su sabiduría.
Clásicos. Poetas. La parte menos sistemática de algunos filósofos,
la más enraizada con la vida. Y que lo que uno escriba coincida con
lo mejor de cada uno de los otros, aunque sea en tono menor.
jueves, 15 de septiembre de 2016
miércoles, 14 de septiembre de 2016
martes, 13 de septiembre de 2016
lunes, 12 de septiembre de 2016
Seguramente
le pasa a todo el mundo. Me cruzo de tarde en tarde con un tipo que
me saluda con una cordialidad que resultaría asombrosa, en estos
tiempos, hasta en el encuentro fortuito con un amigo. Pero es que a
este hombre no lo conozco de nada, estoy seguro de no haber
compartido con él un asiento en el autobús, una charla en el café,
un cursillo de informática, ni siquiera la cola de la frutería el
viernes por la tarde. Aunque nunca hemos cruzado una palabra, forma
parte de mi vida por derecho propio, se distingue con claridad entre
los rostros de la multitud con la que me cruzo cada día. Lo sé
cuando cierro los ojos y compruebo que podría dibujar sus rasgos con
toda precisión. Tal vez su soledad –que imagino, sin más prueba
que la expresión de su rostro, fértil y tranquila, como la mía
propia– necesita ese pequeño vínculo urdido por el azar para
mantener una vía de comunicación con el mundo, un atajo solitario
que casi nadie conoce. Me he acostumbrado a contestar a su saludo con
una sonrisa que intenta ser amable, como si yo mismo aceptara que
hemos compartido un fragmento del pasado –aunque borroso– digno
de memoria.
domingo, 11 de septiembre de 2016
sábado, 10 de septiembre de 2016
viernes, 9 de septiembre de 2016
Cuando
se estudia la incidencia de una enfermedad sobre la población, se
hace siempre hincapié en el perjuicio económico que supone para las
instituciones sanitarias. No sé si la solución que se propone es
abolir los hospitales o que los pacientes sean razonables y se mueran
rapidito. Sin levantar sospechas.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
martes, 6 de septiembre de 2016
lunes, 5 de septiembre de 2016
sábado, 3 de septiembre de 2016
viernes, 2 de septiembre de 2016
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