martes, 26 de abril de 2022

Sonríe ante la lluvia porque vuelve a ser el niño que hundía los zapatos en el barro sin importarle el escándalo que los adultos iban a montar —siempre igual, como si se tratara de una ceremonia— cuando lo vieran llegar con una expresión de felicidad que tardaba un buen rato un borrársele de la cara.