jueves, 13 de octubre de 2022

El fantasma a que he llegado a acostumbrarme después de mucho tiempo apenas duerme, se le escucha andar toda la noche de un sitio para otro como si no encontrara sosiego en nada, como si se quisiera ir y no se atreviera a decirlo. Me quedo muy callado en la penumbra del salón —en casa no hay pasillo— para que no se asuste y le dejo abiertas puertas y ventanas.