Me
dijo que estuvimos juntos y felices en una casa junto al mar. “Cómo
no vas a acordarte de la manta de agua que nos cayó a última hora
de la tarde, cuando volvíamos del paseo, de las risas casi
infantiles que compartimos al secarnos uno a otro, de los versos de
Alejandra que entonces me leíste”. Creo que se confunde de
tormenta.