sábado, 27 de enero de 2018

La soledad es un tramo del camino. Si la mente permanece clara y el corazón es libre mientras lo atravesamos, no es un castigo ni una celda oscura a la que estemos condenados de por vida. De hecho, también puede ser una elección. Todos la conocemos antes o después. Cuando más duele, precisamente, es cuando creemos o aparentamos que no estamos solos.