Es
posible que el último tramo sea el más fácil, aunque también el
más confuso. Hay que aceptar que es cuesta abajo aunque la sensación
sea de estar subiendo suavemente, muy suavemente. Se podría decir,
echando mano del símil deportivo, que es un falso llano, aunque no
sepamos si la falsedad está en el desnivel o en la duración de la
carrera. Lo único seguro es que ya hemos hecho la mayor parte.