viernes, 26 de marzo de 2021

Vas llegando por fin (el viaje ha sido largo y, a menudo, confuso) al lugar que deseabas: la comprensión desnuda de que toda la belleza que tus ojos han ido absorbiendo a lo largo de los años es indestructible. Y que no es necesario, por lo tanto, el vano empeño de explicarla. No deja de brillar aunque el mundo (las personas que se han ido apagando como velas o como casas diseminadas en la ladera de la montaña) se desvanezca a tu alrededor. Ni siquiera cuando te vayas tú se extinguirá del todo.