Cuadernos de Ulpiano Ros

lunes, 16 de mayo de 2016

El silencio es el último refugio de la rebeldía.

Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio

desvanes

  • La garza roja
  • Cuadernos de niebla

Archivo del blog

  • ►  2026 (118)
    • ►  mayo (10)
    • ►  abril (29)
    • ►  marzo (26)
    • ►  febrero (26)
    • ►  enero (27)
  • ►  2025 (348)
    • ►  diciembre (30)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (27)
    • ►  agosto (27)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (27)
  • ►  2024 (334)
    • ►  diciembre (25)
    • ►  noviembre (28)
    • ►  octubre (26)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (30)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (19)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (31)
  • ►  2023 (329)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (28)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (29)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (25)
    • ►  marzo (27)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (30)
  • ►  2022 (362)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (30)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (32)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (30)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2021 (353)
    • ►  diciembre (19)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2020 (367)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (31)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2019 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2018 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2017 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ▼  2016 (366)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ▼  mayo (31)
      • Si los recuerdos son la parte emergida de los sue...
      • Prefiero escuchar a los que dudan y, por dudar, d...
      • Me he cruzado con el mendigo de aspecto saludable...
      • En un mismo libro he encontrado la raíz del prime...
      • Recuperar la noche en que me dieron un nombre. Ur...
      • Me da los buenos días esa parte de ti que se qued...
      • El prestigio de que gozan los viajes en nuestra é...
      • Toda la vida para aprender que la tarea es sencil...
      • Si te armas de paciencia, antes o después va a pa...
      • A veces, para sobrevivir, también yo voy dormido.
      • Qué perversidad gozar de la desgracia ajena. Qué ...
      • No quieras cantar como el ruiseñor si naciste gor...
      • Una razón entre otras para perseverar en el háb...
      • La única forma de desactivar la carga violencia c...
      • Hay fantasmas que viven entre nosotros como si fu...
      • El silencio es el último refugio de la rebeldía.
      • La vida puede cambiar en un instante, incluso par...
      • El síntoma señala la existencia del mal. El diagn...
      • Supo que las cartas estaban marcadas y aceptó el ...
      • Salgo al camino con los ojos bien abiertos, no me...
      • Un lugar en el mundo: vivir en las afueras. En to...
      • La vida transcurre siempre en el filo de una nava...
      • La vigilia se produce cuando se sienten demasiada...
      • Una de las cosas que más nos cuesta es ponernos e...
      • Que no se atrevan a compartir la emoción de la ...
      • La poesía late. Siempre. También cuando guardamos...
      • Es habitual recibir señales de las que el emiso...
      • Adoptar la inmovilidad de los felinos cuando to...
      • Lo difícil es averiguar cuándo.
      • ¿No es un error de la inteligencia que lo que más...
      • Se llama peregrinas, con toda exactitud, a las id...
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2015 (348)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (15)

La lámpara y la mesa

La lámpara y la mesa

Un fuego breve

Un fuego breve




  • (sin título)
    O NENO Quen fora o neno que baixa a costa en bicicleta co mundo todo a tremelicar na súa ollada, a gaivota que paira no ar coma nun xogo, a ...
  • (sin título)
    En medio de los escombros, un poema a la intemperie: la mano limpia de una muñeca rota como pidiendo auxilio.
  • (sin título)
    Siempre que miro estás ahí ―casi no estás―, como la estela de un vuelo que el resto de las cosas no ha sabido percibir.
  • (sin título)
    Sabes que alguien huye cuando el miedo le culebrea en la mirada.
  • (sin título)
    Al odio no hace falta sacarle punta.
  • (sin título)
    Qué libres, a veces, las palabras. Cualquier mañana, sin venir a cuento, se echan a volar, se ocultan y bailan en las olas como pañuelos a l...
  • (sin título)
    LOS LEONES Y EL NIÑO Los leones, reunidos en un claro del bosque. El niño se acerca con paso tranquilo, como si quisiera fijarlos en sus ojo...
  • (sin título)
    El poeta también recupera el aliento cuando el poema respira.
  • (sin título)
    Puedes equivocarte ―lo harás algunas veces todavía―, pero no te enredes en la culpa.
  • (sin título)
    Cuando alguien se lamenta de que está solo, todavía no sabe de qué está hablando.
Tema Sencillo. Imágenes del tema: gaffera. Con la tecnología de Blogger.