Cuadernos de Ulpiano Ros

sábado, 2 de enero de 2016

En cada instante late la posibilidad de infinitos olvidos.
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio

desvanes

  • La garza roja
  • Cuadernos de niebla

Archivo del blog

  • ►  2026 (118)
    • ►  mayo (10)
    • ►  abril (29)
    • ►  marzo (26)
    • ►  febrero (26)
    • ►  enero (27)
  • ►  2025 (348)
    • ►  diciembre (30)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (27)
    • ►  agosto (27)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (27)
  • ►  2024 (334)
    • ►  diciembre (25)
    • ►  noviembre (28)
    • ►  octubre (26)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (30)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (19)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (31)
  • ►  2023 (329)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (28)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (29)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (25)
    • ►  marzo (27)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (30)
  • ►  2022 (362)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (30)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (32)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (30)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2021 (353)
    • ►  diciembre (19)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2020 (367)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (31)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2019 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2018 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2017 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ▼  2016 (366)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ▼  enero (31)
      • El secreto de la mirada de los niños es la intens...
      • Los seres humanos, en sus actos, sus silencios, s...
      • Cuando te mire de ese modo, colúmpiate en el vért...
      • Quien vive solo, distingue bien el ruido del sile...
      • La ideología es una muleta que nos sostiene en la...
      • Un ejercicio saludable que practicamos poco, obse...
      • Los que lo tienen todo tardan poco en convencerse...
      • Lo efímero es engañoso, puede ser un disfraz: per...
      • Lo que nuestra memoria evoca y reconoce es la pun...
      • Sólo las situaciones límite ponen al descubierto ...
      • Los niños miran el mundo con hambre. Los adultos,...
      • Frío, exterior, noche. Hay un gato tullido entre ...
      • Cuando la vida se pone seria, lo mejor es sonreír...
      • En el pozo más hondo persevera la leña del primer...
      • Quien no puede dejar de percibir el latido de la ...
      • No es fácil entregarse cuando quien nos pisa los ...
      • ¿Conseguirá alguno de esos gestos que renuevan tu...
      • Esa prisa de algunos por llegar antes les hace pe...
      • Buscas el alma del hombre detrás de lo que hace. ...
      • Para librarse de la tiraría de la actualidad hay ...
      • También el corazón de los ermitaños se esponja cu...
      • Si te deslumbra, puede que no sea luz.
      • Una vez más, alguien se sorprende de que me ría, ...
      • Todo razonamiento serio desemboca en un signo de ...
      • A los pequeños abusos se les da un nombre curioso...
      • Héroes. En el peor momento, siempre hay alguien q...
      • Cada vez que renuncies comprobarás que siempre ha...
      • Quien dispone de una cuota infinitesimal de poder...
      • ¿Qué otra cosa hace el hombre, en cualquier ámbit...
      • En cada instante late la posibilidad de infinitos...
      • Ida y vuelta. Hace ya muchos años que entraba a o...
  • ►  2015 (348)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (15)

La lámpara y la mesa

La lámpara y la mesa

Un fuego breve

Un fuego breve




  • (sin título)
    O NENO Quen fora o neno que baixa a costa en bicicleta co mundo todo a tremelicar na súa ollada, a gaivota que paira no ar coma nun xogo, a ...
  • (sin título)
    En medio de los escombros, un poema a la intemperie: la mano limpia de una muñeca rota como pidiendo auxilio.
  • (sin título)
    Siempre que miro estás ahí ―casi no estás―, como la estela de un vuelo que el resto de las cosas no ha sabido percibir.
  • (sin título)
    Al odio no hace falta sacarle punta.
  • (sin título)
    Qué libres, a veces, las palabras. Cualquier mañana, sin venir a cuento, se echan a volar, se ocultan y bailan en las olas como pañuelos a l...
  • (sin título)
    Sabes que alguien huye cuando el miedo le culebrea en la mirada.
  • (sin título)
    Cuando alguien se lamenta de que está solo, todavía no sabe de qué está hablando.
  • (sin título)
    El poeta también recupera el aliento cuando el poema respira.
  • (sin título)
    Puedes equivocarte ―lo harás algunas veces todavía―, pero no te enredes en la culpa.
  • (sin título)
    LOS LEONES Y EL NIÑO Los leones, reunidos en un claro del bosque. El niño se acerca con paso tranquilo, como si quisiera fijarlos en sus ojo...
Tema Sencillo. Imágenes del tema: gaffera. Con la tecnología de Blogger.