Legítima
defensa.
Aquella noche, para hacer frente de una maldita vez al insomnio que
arrastraba desde hacía demasiado tiempo, tomó la decisión de no
rendirse y se acurrucó bajo el edredón dispuesto a luchar con
entereza contra los fantasmas que encontraban siempre, burlándose
descaradamente de su miedo, nuevas formas de amenaza. Hoy no, se
decía. Ya podían clavarle en el corazón las siete estacas que cada
noche afilaban con esmero, corromper el aire con el fétido azufre de
sus alientos, torturarlo con el estruendo de sus carcajadas. Esta vez
no. No iba a hacer el itinerario absurdo de cada noche: enfundarse a
tientas las zapatillas de fieltro (¿por qué nunca tomaba la
precaución de encender la lamparita enganchada en la cabecera de la
cama?), abrigarse con la bata que le regaló Carmina, apoyarse en las
paredes del pasillo hasta alcanzar la cocina, calentar el agua en la
cazuela, soplar durante un minuto la infusión antes de sentarse a
beberla a pequeños sorbos frente al ordenador. Puede considerarse
que la lucha fue heroica, pero lo consiguió. Permaneció las siete
interminables horas tendido en la oscuridad, inmóvil, agarrándose
con fuerza a cada clavo ardiendo para repetir los socorridos mantras
de que tantas veces se había valido: los versos inmortales de San
Juan de la Cruz (y
sé que toda luz de ella es venida),
los nombres de sus antepasados de las cuatro últimas generaciones,
la alineación de la selección española que hizo el moñas en el
Mundial del 82, los besos que no llegaron a darle. Qué se yo. Lo
importante, por una vez, es que aguantó. Cuando la casa, con una
lentitud desesperante, desgranaba la penumbra, se irguió con un
cansancio de mármol en las extremidades y una sonrisa beatífica en
los labios. Se le borró de golpe cuando leyó en la última página
del archivo Borradores
el texto
íntegro que se disponía a escribir. Estas palabras inútiles contra
la oscuridad de una mala noche.
jueves, 28 de febrero de 2019
miércoles, 27 de febrero de 2019
lunes, 25 de febrero de 2019
domingo, 24 de febrero de 2019
sábado, 23 de febrero de 2019
viernes, 22 de febrero de 2019
miércoles, 20 de febrero de 2019
sábado, 16 de febrero de 2019
viernes, 15 de febrero de 2019
jueves, 14 de febrero de 2019
martes, 12 de febrero de 2019
lunes, 11 de febrero de 2019
domingo, 10 de febrero de 2019
sábado, 9 de febrero de 2019
jueves, 7 de febrero de 2019
Los
ruidos llegan amortiguados a la conciencia y apenas nos afectan,
quizá porque nos sentimos extraordinariamente cansados. ¿Hemos
perdido la curiosidad o es que de pronto estamos atentos a ese otro
murmullo interior que martillea allá dentro como un reguero de agua?
Tampoco las palabras nos sirven de mucho en momentos así, cuando nos
limitamos a escuchar porque sabemos que lo que está ocurriendo no
necesita ser dicho. Permanecemos a la espera. Hace tiempo que las
noches son demasiado largas. También eso lo aceptamos con
naturalidad. Descansar, solamente descansar. Con la primera luz, la
algarabía de los pájaros en el jardín de enfrente nos hace
sonreír. Ya estáis aquí, murmuramos. Nada ha cambiado. Nos
inclinamos ante el poema que nace, una vez más, abierto a todas las
posibilidades.
martes, 5 de febrero de 2019
lunes, 4 de febrero de 2019
domingo, 3 de febrero de 2019
sábado, 2 de febrero de 2019
viernes, 1 de febrero de 2019
miércoles, 30 de enero de 2019
Gorrión.
Se acostumbró a verlo todas las mañanas acicalándose con nerviosa
coquetería en la verja de hierro del balcón que daba al río. Su
primera actividad, mientras desayunaba, era asistir al espectáculo
con una sonrisa y en silencio para no espantarlo y que la secuencia
durara cuanto fuera posible. Cuando dejó de acudir (nunca estamos
preparados para el abandono), no lo esperaba. Pasó por un breve
periodo de desconsuelo que resolvió de golpe sin pensar demasiado en
las consecuencias. Bajó todas las persianas, cerró con doble llave
la puerta de la casa y se marchó al exilio. Todavía no han vuelto.
lunes, 28 de enero de 2019
domingo, 27 de enero de 2019
sábado, 26 de enero de 2019
viernes, 25 de enero de 2019
jueves, 24 de enero de 2019
martes, 22 de enero de 2019
lunes, 21 de enero de 2019
domingo, 20 de enero de 2019
sábado, 19 de enero de 2019
viernes, 18 de enero de 2019
jueves, 17 de enero de 2019
miércoles, 16 de enero de 2019
martes, 15 de enero de 2019
Lo
peor del optimismo sin fisuras de que algunos hacen gala no es el
dogmatismo irracional en que se basa, sino su afán insufrible de
endilgárselo, como si fuera un virus, a todo el mundo. Hay que
decírselo, aunque sea muy bajito: disfruta de la vida cuanto puedas,
no te pierdas una fiesta, sigue tu camino y, sobre todo, te lo ruego,
déjame en paz. De los pesimistas irredentos ya se libra uno solo.
domingo, 13 de enero de 2019
sábado, 12 de enero de 2019
viernes, 11 de enero de 2019
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