jueves, 7 de mayo de 2026

Envejecer, si hemos tenido el privilegio de sortear todas las trampas, es inevitable. Lo trágico sería la pérdida paulatina de la curiosidad por todo aquello que nos apasionaba. Sabemos que la derrota está garantizada, por eso el reto es mantener la rebelión íntima, el asombro ante los destellos de la vida, hasta el último día.