Cuadernos de Ulpiano Ros

martes, 1 de junio de 2021

De tanto fingir, no se recuerda de un día para otro.

Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio

desvanes

  • La garza roja
  • Cuadernos de niebla

Archivo del blog

  • ►  2026 (235)
    • ►  septiembre (16)
    • ►  agosto (24)
    • ►  julio (27)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (29)
    • ►  marzo (26)
    • ►  febrero (26)
    • ►  enero (27)
  • ►  2025 (348)
    • ►  diciembre (30)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (27)
    • ►  agosto (27)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (27)
  • ►  2024 (334)
    • ►  diciembre (25)
    • ►  noviembre (28)
    • ►  octubre (26)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (30)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (19)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (31)
  • ►  2023 (329)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (28)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (29)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (25)
    • ►  marzo (27)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (30)
  • ►  2022 (362)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (30)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (32)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (30)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ▼  2021 (353)
    • ►  diciembre (19)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ▼  junio (30)
      • Si es vida, quema. Y seguirá humeando en la ceniza.
      • Una vez dentro, ¿habrá gente que prefiera no salir...
      • Todo avanza con fervor hacia el olvido. Y ni siqui...
      • La crisis es una estrategia. La crean para explica...
      • Se dio de bruces consigo mismo cuando intentaba ev...
      • Sumas y restas. Hacen sus grandes números con lo q...
      • Procuro no enfadarme con la tristeza cuando la sie...
      • Perderse de cuando en cuando nos obliga a mirar al...
      • La alegría verdadera hunde sus raíces en la inocen...
      • Fugacidad. Nadie puede saber bajo qué luz se extin...
      • Habla y habla para que no se escuche lo que piensa.
      • Trabajar sin más estímulo que el propio esfuerzo n...
      • Qué tiempo este de vendedores de humo. Cuando eran...
      • Esperé toda la noche a sabiendas de que el viento ...
      • Siempre me está esperando la piedra en que me sent...
      • La originalidad puede ser una antigualla con un ma...
      • Si lo que anhelas es el triunfo, sólo tienes que d...
      • Aunque el silencio, por lo que se ve, es inalcanza...
      • Se aparecía de pronto, mucho tiempo después, entre...
      • Cada uno en su balcón, como pájaros al borde del a...
      • Es bueno calibrar lo que uno dice, no soltar lo pr...
      • De verdad que no hace falta que te pongas en mi lu...
      • ¿Por qué los que siembran el terror se escandaliza...
      • Lo más recomendable, cuando crece el alboroto, es ...
      • La experiencia nos enseña que no es tan raro que t...
      • Lo han conseguido: abrazamos la libertad de obedec...
      • En las noches de insomnio me tropiezo a menudo con...
      • Al huracán no le da tiempo a elegir a sus víctimas...
      • El mejor poema es el que llega como si sólo tuviér...
      • De tanto fingir, no se recuerda de un día para otro.
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2020 (367)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (31)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2019 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2018 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2017 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2016 (366)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2015 (348)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (15)

La lámpara y la mesa

La lámpara y la mesa

Un fuego breve

Un fuego breve




  • (sin título)
    Somos el inabarcable campo de batalla ―nosotros, los océanos, las estrellas, las especies― donde tiene lugar el abrazo diario entre la luz y...
  • (sin título)
    Hay dos formas de atender al dolor: la convivencia o el sometimiento.
  • (sin título)
    Qué tiempos éstos en que una tímida apelación a la verdad llega a considerarse como declaración de guerra.
  • (sin título)
    La pasión se retira para recuperarse. Lo mismo que el cuerpo duerme. Se mueve en espiral, desconoce la línea recta. Es cierto que duele, y t...
  • (sin título)
    Cuando se resquebraja, nadie espera lo que el alma deja al descubierto: el desamparo desde el que hay que volver a aprenderlo todo, una y mi...
  • (sin título)
    No hay más remedio que vivir al día. La vida, para bien o para mal, nunca dice lo que viene después.
  • (sin título)
    El mar, de pronto, es acero fundido que se abre paso en mi carne y resucita las heridas. Para curarlas.
  • (sin título)
    A veces hay que guardar silencio para que se escuche bien lo que queríamos decir.
  • (sin título)
    No importa si llegar es fácil o difícil, sino que dependa solo de tu voluntad y tu deseo.
  • (sin título)
    ¿No les resulta fatigoso hablar siempre para denigrar a alguien?
Tema Sencillo. Imágenes del tema: gaffera. Con la tecnología de Blogger.