Cuadernos de Ulpiano Ros

sábado, 8 de agosto de 2020

Encontró su lugar cuando dejó de batallar por él.
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio

desvanes

  • La garza roja
  • Cuadernos de niebla

Archivo del blog

  • ►  2026 (235)
    • ►  septiembre (16)
    • ►  agosto (24)
    • ►  julio (27)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (29)
    • ►  marzo (26)
    • ►  febrero (26)
    • ►  enero (27)
  • ►  2025 (348)
    • ►  diciembre (30)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (27)
    • ►  agosto (27)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (27)
  • ►  2024 (334)
    • ►  diciembre (25)
    • ►  noviembre (28)
    • ►  octubre (26)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (30)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (19)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (31)
  • ►  2023 (329)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (28)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (29)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (25)
    • ►  marzo (27)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (30)
  • ►  2022 (362)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (30)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (32)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (30)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2021 (353)
    • ►  diciembre (19)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ▼  2020 (367)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (31)
    • ▼  agosto (31)
      • No es mala costumbre, llegado el caso, haber si...
      • ¿Por que vas a rendirte, si ya la vida tiene en...
      • El bombardeo de imágenes le va quitando amplitu...
      • Lo único bueno del insomnio son las puertas que...
      • Llegado el caso, la soledad es una forma de res...
      • Ese peligro que no siempre podemos eludir: la l...
      • La belleza de sonreír en la derrota no está al ...
      • Hay momentos inolvidables de los que nunca habl...
      • La poesía elige a sus pacientes. Se les va la v...
      • Nadie está solo si escucha al niño que no ha de...
      • Navegamos entre la quietud y la tormenta, siemp...
      • Que tú no consigas algo (cada cual, cada cual, ...
      • Las palabras que se te escabullen entre las man...
      • Las horas se deslizan en paz en el corazón de u...
      • La poesía es el aire que remueve las hojas una ...
      • Cuando las cosas empiezan a parecer lo que n...
      • Hay miradas que no dejan ver el bosque. Ni siqu...
      • Sólo prescindiremos de todas las fronteras cuan...
      • ¿Cómo es posible que sonrían de esa manera sólo...
      • Para ser un viejo respetable hay que haber sido...
      • Si un poema llega a quien lo espera, aunque lo ...
      • Con el paso del tiempo, sólo importa lo que lle...
      • Cuando te digan lo que debes hacer, sonríe y ca...
      • Encontró su lugar cuando dejó de batallar por él.
      • El fracaso es el lastre que echamos por por la ...
      • Cada vez que te rindes se rebela el indígena qu...
      • El odio al otro nos deja al descubierto.
      • Llegan a la orilla con las manos vacías tras un...
      • Quizá llegarán a conocernos en lo que no llegam...
      • ¿Cómo saber que aquella pincelada era la última?
      • La escarcha, para que no nos perdamos, congela ...
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2019 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2018 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2017 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2016 (366)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2015 (348)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (15)

La lámpara y la mesa

La lámpara y la mesa

Un fuego breve

Un fuego breve




  • (sin título)
    Somos el inabarcable campo de batalla ―nosotros, los océanos, las estrellas, las especies― donde tiene lugar el abrazo diario entre la luz y...
  • (sin título)
    Hay dos formas de atender al dolor: la convivencia o el sometimiento.
  • (sin título)
    Qué tiempos éstos en que una tímida apelación a la verdad llega a considerarse como declaración de guerra.
  • (sin título)
    La pasión se retira para recuperarse. Lo mismo que el cuerpo duerme. Se mueve en espiral, desconoce la línea recta. Es cierto que duele, y t...
  • (sin título)
    Cuando se resquebraja, nadie espera lo que el alma deja al descubierto: el desamparo desde el que hay que volver a aprenderlo todo, una y mi...
  • (sin título)
    No hay más remedio que vivir al día. La vida, para bien o para mal, nunca dice lo que viene después.
  • (sin título)
    El mar, de pronto, es acero fundido que se abre paso en mi carne y resucita las heridas. Para curarlas.
  • (sin título)
    A veces hay que guardar silencio para que se escuche bien lo que queríamos decir.
  • (sin título)
    No importa si llegar es fácil o difícil, sino que dependa solo de tu voluntad y tu deseo.
  • (sin título)
    Visto lo visto a lo largo de la historia, sólo nos queda una plegaria: que por nada del mundo vuelvan unos y otros a salvarnos. Ya haremos n...
Tema Sencillo. Imágenes del tema: gaffera. Con la tecnología de Blogger.