Cuadernos de Ulpiano Ros

jueves, 1 de septiembre de 2016

No tener nada es una garantía contra la desposesión.
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio

desvanes

  • La garza roja
  • Cuadernos de niebla

Archivo del blog

  • ►  2026 (118)
    • ►  mayo (10)
    • ►  abril (29)
    • ►  marzo (26)
    • ►  febrero (26)
    • ►  enero (27)
  • ►  2025 (348)
    • ►  diciembre (30)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (27)
    • ►  agosto (27)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (27)
  • ►  2024 (334)
    • ►  diciembre (25)
    • ►  noviembre (28)
    • ►  octubre (26)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (30)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (19)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (31)
  • ►  2023 (329)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (28)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (29)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (25)
    • ►  marzo (27)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (30)
  • ►  2022 (362)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (30)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (32)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (30)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2021 (353)
    • ►  diciembre (19)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2020 (367)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (31)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2019 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2018 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2017 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ▼  2016 (366)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ▼  septiembre (30)
      • Cada día puede ser también el que esperabas.
      • En el jardín de la soledad, la reflexión confirma...
      • Lo difícil no es sobrellevar las dudas que nos ac...
      • No estás seguro de que el destino esté escrito, c...
      • Las causas profundas de la exaltación, como las d...
      • Un hombre solo vive felizmente desarmado.
      • El recuerdo es como el dolor de huesos: se agudiz...
      • Nunca pasa nada, piensa un hombre solitario mient...
      • Escuchar se está convirtiendo en una extravagancia.
      • La felicidad, algunas tardes, sucede con la misma...
      • Hay una parte de nosotros en continua modificació...
      • Un hombre solo tiene la obligación de ser quien e...
      • El otoño es una mujer ensimismada. La desnudez qu...
      • Sólo en la intimidad del corazón cabe hallar re...
      • Llegados a una edad, la verdad es que bastaría co...
      • El corazón no siempre acepta las componendas que ...
      • La alegría es un cachorro que salta inesperadam...
      • Si comprendiéramos que todo puede perderse de un ...
      • Seguramente le pasa a todo el mundo. Me cruzo de ...
      • La soledad es una isla donde late el corazón de l...
      • Un hombre espera a otro durante muchos años con i...
      • Cuando se estudia la incidencia de una enfermedad...
      • La lealtad no se maquilla.
      • ¿Por qué los hombres se obstinan en anhelar un fu...
      • Mi corazón es un sismógrafo: registra el más míni...
      • De la misma manera que el enfermo persigue la cur...
      • En los sueños, por fortuna, el tiempo se desentie...
      • Un hijo, al nacer, es un afluente. Deberíamos ace...
      • No creo que la vida pueda ofrecer mayor riqueza q...
      • No tener nada es una garantía contra la desposesión.
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2015 (348)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (15)

La lámpara y la mesa

La lámpara y la mesa

Un fuego breve

Un fuego breve




  • (sin título)
    O NENO Quen fora o neno que baixa a costa en bicicleta co mundo todo a tremelicar na súa ollada, a gaivota que paira no ar coma nun xogo, a ...
  • (sin título)
    En medio de los escombros, un poema a la intemperie: la mano limpia de una muñeca rota como pidiendo auxilio.
  • (sin título)
    Siempre que miro estás ahí ―casi no estás―, como la estela de un vuelo que el resto de las cosas no ha sabido percibir.
  • (sin título)
    Sabes que alguien huye cuando el miedo le culebrea en la mirada.
  • (sin título)
    Al odio no hace falta sacarle punta.
  • (sin título)
    Qué libres, a veces, las palabras. Cualquier mañana, sin venir a cuento, se echan a volar, se ocultan y bailan en las olas como pañuelos a l...
  • (sin título)
    LOS LEONES Y EL NIÑO Los leones, reunidos en un claro del bosque. El niño se acerca con paso tranquilo, como si quisiera fijarlos en sus ojo...
  • (sin título)
    Cuando alguien se lamenta de que está solo, todavía no sabe de qué está hablando.
  • (sin título)
    El poeta también recupera el aliento cuando el poema respira.
  • (sin título)
    Puedes equivocarte ―lo harás algunas veces todavía―, pero no te enredes en la culpa.
Tema Sencillo. Imágenes del tema: gaffera. Con la tecnología de Blogger.