domingo, 30 de octubre de 2016

sábado, 29 de octubre de 2016

Seguimos caminando porque creemos, en lo más hondo, que por fin va a sorprendernos la paz en la próxima revuelta del camino. ¿Cómo soportaríamos la vida sin esa esperanza irracional que supera todas las barreras de nuestro escepticismo?

viernes, 28 de octubre de 2016

Hay cosas que tienen buena prensa. Dos ejemplos: la aventura, la novedad. Yo creo más en aventuras para la que no siempre están dotados los tipos dispuestos a cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar, lanzarse de un puente atados a una cuerda, pernoctar en la selva. Las cosas que pueden hacernos felices son pocas y sencillas. Se pueden hacer a diario, están ahí como la noche para quien se atreva a pasarla en vela cuando valga la pena.

jueves, 27 de octubre de 2016

Antes de hacer un juicio, conviene recordar que la arrogancia es a menudo la otra cara del miedo.

martes, 25 de octubre de 2016

Quien ha tenido la experiencia de la felicidad sabe que es sencilla como un amanecer. Lo extraño es la tenacidad con la que huimos de ella.

lunes, 24 de octubre de 2016

Sé lo que va a ocurrir. Atiendo a mis obligaciones como si creyera que es posible evitarlo.

domingo, 23 de octubre de 2016

Cuando llegaba a puerto se preguntaba si sólo estaba a salvo en el viaje.

sábado, 22 de octubre de 2016

Para salir del atolladero, todos tomamos alguna vez la carretera comarcal.

viernes, 21 de octubre de 2016

Se fue sintiendo más libre a medida que perdía el hábito de la disputa.

jueves, 20 de octubre de 2016

Elogio del colibrí. Si te empeñas en capturar a todas horas el resplandor de lo sublime, quizá te pierdas el temblor de lo pequeño.

miércoles, 19 de octubre de 2016

martes, 18 de octubre de 2016

La ambición es una enfermedad que los hombres se disputan como aves de rapiña.

lunes, 17 de octubre de 2016

La mayoría de los acontecimientos que la vida nos presenta como novedades no pasan de ser ramificaciones de alguna visión que nos sorprendió en la infancia.

domingo, 16 de octubre de 2016

Si una mirada no llega a su destino, ¿se diluye en el aire, cae a tierra, la lluvia se la lleva?

sábado, 15 de octubre de 2016

viernes, 14 de octubre de 2016

Más que la opinión siempre cambiante de los otros importa lo que nos atrevemos a saber de nosotros mismos.

jueves, 13 de octubre de 2016

El humor es como el aire, imprescindible para respirar. Sobre todo en la oscuridad.

miércoles, 12 de octubre de 2016

A fuerza de lealtad te has convertido en el más íntimo y casi exclusivo interlocutor de ti mismo.

martes, 11 de octubre de 2016

Haber sentido que el suelo se abre bajo los pies quizá nos permita reconocer el origen del próximo temblor.

lunes, 10 de octubre de 2016

La poesía se limita a llover sobre la tierra. Nosotros sólo hemos de dejar el cántaro bajo la luna, a campo abierto, y beber cada mañana agradecidos.

domingo, 9 de octubre de 2016

sábado, 8 de octubre de 2016

Lo más extraordinario de la soledad es el cielo despejado, la limpieza del aire, la claridad de la mirada.

viernes, 7 de octubre de 2016

Todo esto que se acumula aquí, como el sedimento en el lecho de los ríos, es lo que no se ve, el delicado limo en que se asienta la vida, eso que se remueve cuando lo rozamos involuntariamente con el pie. Banco de pruebas. Cajón de sastre. Inventario de cenizas.

jueves, 6 de octubre de 2016

En el alma de un solitario se desatan multitud de guerras de las que sale, cuando se firma la paz, perdedor y sobreviviente.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Cada mano se hace cargo del temblor de la otra. Se estrechan para hacer nido. Y se les pasa el frío.

martes, 4 de octubre de 2016

Detrás de cada rostro, aunque su expresión parezca definitiva, late más de una sorpresa. Sólo hay que aprender a desvelarlas.

lunes, 3 de octubre de 2016

Qué buen compañero el que siempre va con uno, el que nos habla bajito aunque nos lleve la contraria.

domingo, 2 de octubre de 2016

sábado, 1 de octubre de 2016

viernes, 30 de septiembre de 2016

jueves, 29 de septiembre de 2016

En el jardín de la soledad, la reflexión confirma todas las sospechas que nos asaltan cuando estamos rodeados de gente: en efecto, no hay nadie.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Lo difícil no es sobrellevar las dudas que nos acompañan, como una segunda piel, a lo largo de la vida, sino aguantar al enemigo que llevamos dentro, ese que nos señala en el espejo las marcas cada día más profundas del paso del tiempo, el que hurga en nuestra mente cuando cerramos los ojos para robarnos el sueño, el que nos desanima y nos juzga duramente y nos repite, incansable, que todo esfuerzo carece de sentido. Esa parte de nosotros que conoce los pasillos de la selva como si fueran los de su propia casa. El que nos dice que nunca llegaremos al mar, que no tenemos voluntad, fuerza, talento, experiencia, ni siquiera suerte. El que se burla, el que nos pone piedras en la vía. Ese desaprensivo, ese doble perverso del que nunca nos libramos. Estamos obligados a compartir con él el tren, el vagón, el compartimento, la manta, el frío, las toses y cada palmo de terreno que le ganamos al tiempo. Cada minuto del viaje. Pero no las riendas.

martes, 27 de septiembre de 2016

No estás seguro de que el destino esté escrito, como algunos afirman. No tienes claro si caminas para darte de bruces con su rostro imperturbable o con la secreta esperanza de esquivarlo. No le des, en cualquier caso, la ventaja de temerlo.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Las causas profundas de la exaltación, como las de la quietud, son inaprehensibles. No he experimentado los síntomas que arrastran a otro a la deserción, la entrega incondicional, la parálisis, la generosidad, la sumisión, la plenitud, la decepción o el silencio de cada cual. Por eso no lo juzgo.

domingo, 25 de septiembre de 2016

sábado, 24 de septiembre de 2016

viernes, 23 de septiembre de 2016

Nunca pasa nada, piensa un hombre solitario mientras una pareja rompe su relación en la mesa de al lado el mismo día que miles de personas han sido sepultadas por un terremoto en Afganistán.

jueves, 22 de septiembre de 2016

miércoles, 21 de septiembre de 2016

La felicidad, algunas tardes, sucede con la misma naturalidad con que el viento mueve las cortinas. El secreto está en aprender a recibirla sin cerrar las ventanas.

martes, 20 de septiembre de 2016

Hay una parte de nosotros en continua modificación. Lo incomprensible es que seamos los últimos en saberlo.

lunes, 19 de septiembre de 2016

domingo, 18 de septiembre de 2016

El otoño es una mujer ensimismada. La desnudez que lentamente va ofreciendo a nuestros ojos es una invitación para que la abracemos. No llegamos a saber si la lentitud es producto del cansancio o el misterio insondable de la seducción.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Sólo en la intimidad del corazón cabe hallar respuesta a las preguntas que ni siquiera pueden hacerse con palabras.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Llegados a una edad, la verdad es que bastaría con 200 ó 300 libros bien escogidos. Leerlos una y otra vez, maravillarse con ellos, pasar las tardes en esa inmejorable compañía. Impregnarse de su sabiduría. Clásicos. Poetas. La parte menos sistemática de algunos filósofos, la más enraizada con la vida. Y que lo que uno escriba coincida con lo mejor de cada uno de los otros, aunque sea en tono menor.

jueves, 15 de septiembre de 2016

El corazón no siempre acepta las componendas que el cerebro le propone. Por fortuna.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

La alegría es un cachorro que salta inesperadamente, sin que la detenga la casi segura posibilidad de derramar el cuenco de la leche.

martes, 13 de septiembre de 2016

Si comprendiéramos que todo puede perderse de un día para otro, quizá ganáramos algo muy valioso.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Seguramente le pasa a todo el mundo. Me cruzo de tarde en tarde con un tipo que me saluda con una cordialidad que resultaría asombrosa, en estos tiempos, hasta en el encuentro fortuito con un amigo. Pero es que a este hombre no lo conozco de nada, estoy seguro de no haber compartido con él un asiento en el autobús, una charla en el café, un cursillo de informática, ni siquiera la cola de la frutería el viernes por la tarde. Aunque nunca hemos cruzado una palabra, forma parte de mi vida por derecho propio, se distingue con claridad entre los rostros de la multitud con la que me cruzo cada día. Lo sé cuando cierro los ojos y compruebo que podría dibujar sus rasgos con toda precisión. Tal vez su soledad –que imagino, sin más prueba que la expresión de su rostro, fértil y tranquila, como la mía propia– necesita ese pequeño vínculo urdido por el azar para mantener una vía de comunicación con el mundo, un atajo solitario que casi nadie conoce. Me he acostumbrado a contestar a su saludo con una sonrisa que intenta ser amable, como si yo mismo aceptara que hemos compartido un fragmento del pasado –aunque borroso– digno de memoria.