martes, 19 de septiembre de 2017

lunes, 18 de septiembre de 2017

Nada me conmueve tanto como la infancia. Los niños, en su obligada dependencia, son libres. Se emocionan, se asombran, aprenden, se asustan, sufren con autenticidad. No hay trampa ni simulación. Se recuperan como plantas. La actitud de los adultos no tarda en corromperlos, convierte su ternura y su pureza en el aprendizaje obsesivo de una estrategia para "defenderse" en la vida. El resultado está a la vista.

domingo, 17 de septiembre de 2017

sábado, 16 de septiembre de 2017

Lo que dejamos de decir, ¿deja de ser? Lo que se calla, ¿sobrevive?

viernes, 15 de septiembre de 2017

Divagación del incrédulo. Los que andamos sin Dios por la vereda, los que nunca esperamos saborear las mieles del cielo más allá de esta vida, ¿en qué nos apoyamos para dar rienda suelta a sueños de durabilidad más que dudosa?, ¿qué luz nos guía hacia la nada que aceptamos sin renunciar a la alegría?, ¿qué significa nuestro empeño en hacer las cosas lo mejor posible, evitar el daño, regalar nuestro tiempo, poner un orden mínimo en la casa que habitamos, amar en serio, tener hijos? ¿Por qué elegimos la luz frente a la sombra si sabemos que la sombra, aburrida, como si bostezara, no necesita brillar para imponerse? Esa palabra, Dios, que nada nos explica, que sólo es el boceto inacabado de un poema cuya autoría compartimos todos, una quimera, una creación frente al pánico de aceptar el absurdo de la existencia, un monosílabo rotundo o un escudo frente al hecho también limpio de la muerte, ¿qué nos dice a los incrédulos, a los callados, a los tibios? Si no es nada, si carece de valor para nosotros, por qué la rehuimos, ¡Dios!, por qué nos cuesta tanto pronunciarla.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Estos fragmentos: huellas que deja el bastón de un ciego en la arena de una playa sin gente.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Hay otra idea repugnante que se acepta sin pestañear: la inevitabilidad de la destrucción en aras del bien común, el avance de la civilización, la continuidad inexorable del progreso, bla, bla, bla; es necesario sacrificar una parte para salvaguardar el todo, extirpar el tumor para que la vida continúe, toda esa retórica del cesto y la manzana podrida. Claro que es duro –ponen cara de lamentarlo mucho al decirlo–, pero la historia demuestra que a veces es inevitable que algunos mueran para que la mayoría viva mejor. Lo que se callan es que esos algunos son siempre los hijos de otros.

martes, 12 de septiembre de 2017

lunes, 11 de septiembre de 2017

Los días que amanecen cargados de malos presagios y se transforman lentamente en algo parecido a la alegría tienen un doble valor.

domingo, 10 de septiembre de 2017

¿Nadie puede sentir lo que ilumina o atormenta o desconcierta al otro? ¿Sólo pueden compartirse los objetos, las cuentas corrientes, las vacaciones de verano?

sábado, 9 de septiembre de 2017

Todo lo placentero, por breve que sea, lo vivimos como infinito. Basta rememorar la infancia para entenderlo.

viernes, 8 de septiembre de 2017

jueves, 7 de septiembre de 2017

Casi no pasa un día sin que deba entrar en diálogo conmigo mismo. A menudo se apunta al baile algún otro huésped interior y la conversación se complica (a veces, es verdad, la desatasca). Lo peor es la borrasca que se desata cuando se unen algunos de los que apenas sé nada: somos demasiados y no hay forma humana de entenderse. Entonces (me parece que soy yo) me recluyo en el silencio hasta que escampa.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

En la profundidad de la noche, cuando más cerca estamos de tocar con la yema de los dedos la placenta de la que nace la belleza que nos desvela, cuando ya nada nos impide reconocerla, la plenitud y la desolación juegan por fin con las mismas armas. Podemos abrazar la luz o sucumbir a la oscuridad. Vivir es el esfuerzo continuo por mantener el equilibrio en esa línea tan invisible como frágil.

martes, 5 de septiembre de 2017

lunes, 4 de septiembre de 2017

Que no te ciegue el resplandor de las palabras. Sólo si se convierten en hechos son reales. Si se extinguen en la noche, fuegos artificiales.

domingo, 3 de septiembre de 2017

sábado, 2 de septiembre de 2017

Todos morimos varias veces sin que nadie alrededor lo note. Como no se percibe la extinción de un insecto en las profundidades de la selva o unos pasos en la noche o la pérdida de un sueño. Y seguimos adelante.

viernes, 1 de septiembre de 2017

jueves, 31 de agosto de 2017

A veces, la única forma de proteger la verdad es permanecer en silencio.

miércoles, 30 de agosto de 2017

martes, 29 de agosto de 2017

Nunca te arrepientas de avivar la hoguera hasta el final aunque sepas que acabará extinguiéndose. Deja entonces que el viento disemine las cenizas.

lunes, 28 de agosto de 2017

domingo, 27 de agosto de 2017

Todo parece indicar que hemos llegado a un punto de no retorno en la justificación de la desigualdad, de tal manera que solamente quien haya luchado a brazo partido por no sucumbir a la rentabilidad como valor supremo tiene, todavía, la osadía de escandalizarse. Aunque ha de cuidarse bien de no alzar la voz para manifestar su asombro, salvo que esté dispuesto a soportar la crítica casi unánime de la gente de orden: “te has quedado trasnochado”, “tampoco conviene exagerar, no me vas a decir que antes –y se supone que ese antes engloba la historia íntegra de la humanidad– se vivía mejor”, o esa fórmula especialmente deleznable: “es necesario aceptar la realidad, hay cosas que no tienen vuelta de hoja”. Y se quedan tan campantes. Enfrentado a esas verdades “democráticas” (quieren decir “mayoritarias”, pero han decidido convertir en sinónimos esos dos términos) ha de seguir viviendo quien se empeñe en creer algo tan simple como que la vida de cualquiera vale tanto como la propia. Ahora como hace dos mil años. En un aislamiento cada vez más notorio. Y tendrá suerte si eso no lo convierte en un apestado perseguible de oficio.

sábado, 26 de agosto de 2017

Cuando el viento se desata, los árboles de apariencia más robusta son los que primero se derrumban. Otros, más vulnerables, se cimbrean con desesperación, pero resisten.

viernes, 25 de agosto de 2017

jueves, 24 de agosto de 2017

Las viejas inscripciones que no he sabido descifrar estallan frente a mí como una carcajada.

miércoles, 23 de agosto de 2017

La palabra juntos es mucho más larga de lo que parece, como si fuera un camino.

martes, 22 de agosto de 2017

lunes, 21 de agosto de 2017

domingo, 20 de agosto de 2017

Lo más importante sucede, como si dijéramos, sin nuestro consentimiento.

sábado, 19 de agosto de 2017

Cuando te ofrezcan el paraíso, echa un vistazo a tu jardín, aunque sea imaginario.

viernes, 18 de agosto de 2017

Cuando tomamos decisiones necesarias, aunque el mundo se desmorone a nuestro alrededor, la belleza sobrevive.

jueves, 17 de agosto de 2017

miércoles, 16 de agosto de 2017

martes, 15 de agosto de 2017

Para ser libre, prueba durante un tiempo a vivir solo. Elige después, si llega el caso, compartir la soledad.

lunes, 14 de agosto de 2017

domingo, 13 de agosto de 2017

El mundo sufre la contaminación creciente de una turba de predicadores de toda laya, a cada cual más dañino. Se encargan a diario de propagar la ignorancia con una soberbia espiritual que produce escalofríos. Y lo peor es que no parece que haya manera de librarse de semejante plaga.

sábado, 12 de agosto de 2017

Permanece en la conciencia la luz de lo que fuimos como si se esforzara en decirnos lo que ya sabemos.

viernes, 11 de agosto de 2017

El amor que se escatima llega a la orilla sin relieve, como las olas mansas.

jueves, 10 de agosto de 2017

Huye de los elogios antes de que te embriaguen, porque en ese momento estarás a su merced.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Hay cosas que mueren solas, porque les llega el día. A otras les cortamos las alas.

martes, 8 de agosto de 2017

En la soledad del caminante hay siempre la posibilidad de un encuentro único: el próximo paso.

lunes, 7 de agosto de 2017

domingo, 6 de agosto de 2017

viernes, 4 de agosto de 2017

Se puede comprender, aunque haga daño, que el dinero separe a las personas. Lo repulsivo es que las junte.

jueves, 3 de agosto de 2017

Hay una forma silenciosa de compartir la vida de los otros. No el bullicio de la multitud, ese río furioso que parece querer arrastrarnos a todos, sino el gesto único de quien va concentrado en sí mismo, atento sólo a lo que le ocurre por dentro aunque camine abstraído o sonría sin darse cuenta o escuche a quien lleva al lado. De tanto en tanto, acarrea uno a casa un fragmento de esas vidas todavía calentito, como si fuera una barra de pan para la cena. No deja de ser, a menudo, para quien está acostumbrado a captar esa fugacidad, un regalo valioso, una forma discreta de la felicidad, una manera también sencilla de estar en el mundo.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Hay personas que buscan debajo de las piedras razones para no dejarse amar.

martes, 1 de agosto de 2017

¿Y si la heroicidad y la cobardía dependieran estrictamente del azar? A todos nos llega el momento de ser héroes o cobardes, siempre durante un corto espacio de tiempo –un día, unas horas, unos minutos– y sin que en la elección de uno u otro camino influya otra cosa que el impulso que en ese momento nos arrebate, que a su vez depende del estado en que se encuentre nuestro ánimo. Así que lo más procedente es no hacer juicios sumarísimos y reflexionar un poco sobre el comportamiento de las personas. Sin excluir el propio, naturalmente. ¿Quién establece la frontera entre la poquedad de ánimo y la prudencia, entre el heroísmo y la estupidez? ¿Se mide con la misma vara en todos los casos, sin considerar las circunstancias, la edad, la fortaleza o el desamparo, la fanfarronería o la delicadeza moral, la desdicha o la felicidad por la que el protagonista pasa en ese preciso momento? Los “valientes” gozan a menudo de una ventaja nada despreciable: van armados o están cerca de alguna forma de poder. Nadie puede ser un héroe a tiempo completo, salvo que fuera un santo o un semidiós; nadie tampoco es cobarde en esencia, en cada pensamiento o acción de su vida, salvo que se trate de un miserable. No es valiente el poderoso porque vaya a caballo, ni cobarde el súbdito porque incline la cabeza al paso de la comitiva. Sólo pretende que no se la rebanen. Para hacer un juicio objetivo habría que ver a esos dos con los papeles cambiados. Aunque sólo fuera un rato.