Cuadernos de Ulpiano Ros

martes, 19 de abril de 2016

Entre el desánimo y el miedo, el gorrión de la alegría.

Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio

desvanes

  • La garza roja
  • Cuadernos de niebla

Archivo del blog

  • ►  2026 (209)
    • ►  agosto (14)
    • ►  julio (27)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (29)
    • ►  marzo (26)
    • ►  febrero (26)
    • ►  enero (27)
  • ►  2025 (348)
    • ►  diciembre (30)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (27)
    • ►  agosto (27)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (27)
  • ►  2024 (334)
    • ►  diciembre (25)
    • ►  noviembre (28)
    • ►  octubre (26)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (30)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (19)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (31)
  • ►  2023 (329)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (28)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (29)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (25)
    • ►  marzo (27)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (30)
  • ►  2022 (362)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (30)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (32)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (30)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2021 (353)
    • ►  diciembre (19)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2020 (367)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (31)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2019 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2018 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2017 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ▼  2016 (366)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ▼  abril (30)
      • La mayoría de las cosas que nos empeñamos en cons...
      • Aunque a veces pierda el rumbo, o lo parezca, en ...
      • En esta era de la comunicación, cuando el mensaje...
      • Quien no descubre la belleza cuando es un niño, q...
      • ¿Podemos dictaminar la culpabilidad de un asesino...
      • Años después, a la hora exacta, mi corazón, tan t...
      • Caminan hacia la extinción con una sonrisa en los...
      • ¿Para qué sirve la lluvia que contemplabas en la ...
      • Por debajo del ruido, la fertilidad en penumbra d...
      • La carne se cumple en la ceniza o se extingue en ...
      • ¿Quién no lleva sobre los hombros un peso liviano...
      • Entre el desánimo y el miedo, el gorrión de la al...
      • La luz también descansa.
      • Aunque nos hayamos rendido aunque lo creamos, l...
      • Lo difícil no es encontrar la manera de vivir más...
      • Oyó la voz del padre frente al mar. “Déjate ganar...
      • La soledad es el paso más lento que el tiempo da ...
      • Lo que más cuesta entender son las razones que el...
      • La ternura casi nunca cuenta. Pesa más en la bala...
      • Que alguien tenga la costumbre de caminar no gara...
      • La experiencia enseña que no conviene hacer juici...
      • La brevísima conversación llena de cordialidad qu...
      • Cuando alguien consigue someter a otro, es posibl...
      • No les basta con hablar de sí mismos sin conceder...
      • La soledad es una miniatura. Cabe en una caricia....
      • Hay gente de cuya agobiante amabilidad es imposib...
      • Me gusta huir porque lo sé imposible.
      • Invisible entre la multidud, se mueve a la deriva...
      • Nadie más libre que un hombre solo. Nadie más sol...
      • No busco mi lugar en el mundo. He aprendido que p...
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2015 (348)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (15)

La lámpara y la mesa

La lámpara y la mesa

Un fuego breve

Un fuego breve




  • (sin título)
    No importa si llegar es fácil o difícil, sino que dependa solo de tu voluntad y tu deseo.
  • (sin título)
    El mar, de pronto, es acero fundido que se abre paso en mi carne y resucita las heridas. Para curarlas.
  • (sin título)
    Cuando se resquebraja, nadie espera lo que el alma deja al descubierto: el desamparo desde el que hay que volver a aprenderlo todo, una y mi...
  • (sin título)
    La pasión se retira para recuperarse. Lo mismo que el cuerpo duerme. Se mueve en espiral, desconoce la línea recta. Es cierto que duele, y t...
  • (sin título)
    A veces hay que guardar silencio para que se escuche bien lo que queríamos decir.
  • (sin título)
    Visto lo visto a lo largo de la historia, sólo nos queda una plegaria: que por nada del mundo vuelvan unos y otros a salvarnos. Ya haremos n...
  • (sin título)
    Hay quien se aleja de lo que había elegido para seguir echándolo de menos. Cualquier cosa menos afrontar el riesgo de sentir que puede perde...
  • (sin título)
    Qué tiempos éstos en que una tímida apelación a la verdad llega a considerarse como declaración de guerra.
  • (sin título)
    Hay dos formas de atender al dolor: la convivencia o el sometimiento.
  • (sin título)
    Somos el inabarcable campo de batalla ―nosotros, los océanos, las estrellas, las especies― donde tiene lugar el abrazo diario entre la luz y...
Tema Sencillo. Imágenes del tema: gaffera. Con la tecnología de Blogger.