Cuadernos de Ulpiano Ros

domingo, 7 de agosto de 2022

A veces, en la caída, lo más sensato es agarrarse al vértigo.

Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio
Ver versión para móviles

desvanes

  • La garza roja
  • Cuadernos de niebla

Archivo del blog

  • ►  2026 (122)
    • ►  mayo (14)
    • ►  abril (29)
    • ►  marzo (26)
    • ►  febrero (26)
    • ►  enero (27)
  • ►  2025 (348)
    • ►  diciembre (30)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (27)
    • ►  agosto (27)
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (27)
  • ►  2024 (334)
    • ►  diciembre (25)
    • ►  noviembre (28)
    • ►  octubre (26)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (30)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (29)
    • ►  mayo (30)
    • ►  abril (28)
    • ►  marzo (19)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (31)
  • ►  2023 (329)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (28)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (29)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (25)
    • ►  marzo (27)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (30)
  • ▼  2022 (362)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (29)
    • ►  octubre (30)
    • ►  septiembre (30)
    • ▼  agosto (31)
      • Para no contradecirse, le daba rienda suelta a sus...
      • Le costó la vida entera parecerse a sí mismo.
      • De noche, la soledad es una puerta
      • Lo que no llegó a suceder también deja su herida o...
      • No deja de sorprender la rebeldía de eso tan raro ...
      • Cuando alguien, de verdad, escucha, la sorpresa no...
      • Para ver en la oscuridad hay que dormir como los g...
      • No te detengas más de la cuenta a pensar en lo que...
      • Lo más parecido a la eternidad es lo que está pasa...
      • Siempre estamos de viaje, siempre.
      • ¿Somos lo que ven los que nos miran?
      • Cuando quieras ir muy lejos, ve despacio, no malga...
      • Nadie se daba cuenta del deterioro hasta que el mu...
      • Lo que no se puede comprar con dinero no sirve par...
      • Hay egocéntricos a tiempo completo. No sólo les de...
      • El aire, de vez en cuando, dice, como para sí mism...
      • Todo se va haciendo más pequeño. Lo raro es que vi...
      • Debería ser obligatorio, de tanto en tanto, poners...
      • Alegrarse también de no ganar.
      • Cuando se va a dormir, la soledad va con él, sin h...
      • A la sonrisa de algunas enfermeras se les nota la ...
      • Mira a ver si te convienen los atajos —o dejarte l...
      • También para vivir hay que hacer pausas. Como, par...
      • Las creencias muy firmes —en el mejor de los casos...
      • A veces, en la caída, lo más sensato es agarrarse ...
      • La luz del verano es una goma de borrar.
      • Algunos viajes -los que importan- sólo son el prin...
      • La poesía pende de un hilo que parece siempre a pu...
      • También a la máscara, cuando la colgamos en su per...
      • Tu mano tendida le da sentido al mundo.
      • Los inocentes no llegan a saberlo.
    • ►  julio (30)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (32)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (30)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2021 (353)
    • ►  diciembre (19)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2020 (367)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (31)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2019 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2018 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2017 (365)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (28)
    • ►  enero (31)
  • ►  2016 (366)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (29)
    • ►  enero (31)
  • ►  2015 (348)
    • ►  diciembre (31)
    • ►  noviembre (30)
    • ►  octubre (31)
    • ►  septiembre (30)
    • ►  agosto (31)
    • ►  julio (31)
    • ►  junio (30)
    • ►  mayo (31)
    • ►  abril (30)
    • ►  marzo (31)
    • ►  febrero (27)
    • ►  enero (15)

La lámpara y la mesa

La lámpara y la mesa

Un fuego breve

Un fuego breve




  • (sin título)
    O NENO Quen fora o neno que baixa a costa en bicicleta co mundo todo a tremelicar na súa ollada, a gaivota que paira no ar coma nun xogo, a ...
  • (sin título)
    En medio de los escombros, un poema a la intemperie: la mano limpia de una muñeca rota como pidiendo auxilio.
  • (sin título)
    Siempre que miro estás ahí ―casi no estás―, como la estela de un vuelo que el resto de las cosas no ha sabido percibir.
  • (sin título)
    Si no tuviera dudas, sería inamovible. Estaría, como quien dice, muerto.
  • (sin título)
    Al odio no hace falta sacarle punta.
  • (sin título)
    Los cambios, en la vejez, van de la mano. Todos en la misma dirección.
  • (sin título)
    LOS LEONES Y EL NIÑO Los leones, reunidos en un claro del bosque. El niño se acerca con paso tranquilo, como si quisiera fijarlos en sus ojo...
  • (sin título)
    Qué libres, a veces, las palabras. Cualquier mañana, sin venir a cuento, se echan a volar, se ocultan y bailan en las olas como pañuelos a l...
  • (sin título)
    El poeta también recupera el aliento cuando el poema respira.
  • (sin título)
    Sabes que alguien huye cuando el miedo le culebrea en la mirada.
Tema Sencillo. Imágenes del tema: gaffera. Con la tecnología de Blogger.