Cuadernos de Ulpiano Ros

sábado, 16 de marzo de 2019

Hay alergias felizmente incurables.
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      • El silencio es de cristal. Se hará añicos si lo...
      • Te salen al paso, en el camino, otros caminos. ...
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      • Como el pájaro a su nido, cada alma ha de volve...
      • No hay atajos a la hora de tomar decisiones. En...
      • Ahora que te has ido, qué fácil resulta verte.
      • Camino siempre algo distraído, así que se ha vu...
      • Vive contigo y serás libre.
      • La ansiedad es espesa, roe el alma hasta desfig...
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La lámpara y la mesa

La lámpara y la mesa

Un fuego breve

Un fuego breve




  • (sin título)
    Los cambios, en la vejez, van de la mano. Todos en la misma dirección.
  • (sin título)
    Si no tuviera dudas, sería inamovible. Estaría, como quien dice, muerto.
  • (sin título)
    LOS LEONES Y EL NIÑO Los leones, reunidos en un claro del bosque. El niño se acerca con paso tranquilo, como si quisiera fijarlos en sus ojo...
  • (sin título)
    En medio de los escombros, un poema a la intemperie: la mano limpia de una muñeca rota como pidiendo auxilio.
  • (sin título)
    Sabes que alguien huye cuando el miedo le culebrea en la mirada.
  • (sin título)
    Siempre que miro estás ahí ―casi no estás―, como la estela de un vuelo que el resto de las cosas no ha sabido percibir.
  • (sin título)
    El poeta también recupera el aliento cuando el poema respira.
  • (sin título)
    O NENO Quen fora o neno que baixa a costa en bicicleta co mundo todo a tremelicar na súa ollada, a gaivota que paira no ar coma nun xogo, a ...
  • (sin título)
    Qué libres, a veces, las palabras. Cualquier mañana, sin venir a cuento, se echan a volar, se ocultan y bailan en las olas como pañuelos a l...
  • (sin título)
    Al odio no hace falta sacarle punta.
Tema Sencillo. Imágenes del tema: gaffera. Con la tecnología de Blogger.