Cuadernos de Ulpiano Ros
sábado, 11 de marzo de 2017
El
otro día volví a caerme y ni siquiera me asusté. Es bueno saber que puede ocurrir en cualquier momento, y que las probabilidades se multiplican con la edad. Nada de eso es suficiente para que uno, si es un jilguero, deje de volar.
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